Pasar al contenido principal

El placer y el dolor en el trading

Como siempre, me dirijo a aquellas personas que empiezan a caminar con humildad buscando ganar con consistencia en los mercados financieros, en la Bolsa. Hay un periodo donde uno empieza a conocer la teoría:

 

  • Como debo leer un gráfico
  • Qué tipo  de mercados debo conocer para operar
  • Qué sistema de trading utilizo para saber cuando entrar y salir
  • Cómo uso la plataforma para meter mis operaciones
  • Cómo abro una cuenta en simulado
  • Qué tipo de indicadores técnicos utilizo
  • Qué tiempo voy a dedicar a operar
  • Qué objetivos voy a conseguir diariamente

 

 

En definitiva lo que denomino la logística. Lo necesario para operar. No permitamos dilatar este periodo de aprendizaje teórico, pues es fácil empezar a leer libros, asistir a cursos y estar años aprendiendo tecnicismos sobre bolsa. Esto está bien si te quieres dedicar a la enseñanza, pero si deseas vivir de la Bolsa debes tener un conjunto de herramientas, no millones de herramientas. Después entras en la fase de la práctica, del auto-conocimiento, de la disciplina, empiezas a operar en simulado. Tienes que hacerte amigos de tus set-ups, de tus señales, de tu sistema: confiar en él.

 

 

En esta nueva fase debes saber que hay que revisar los resultados, conocer tus estadísticas, hacer fotografías y ver si avanzas o no. Hay que intentar duplicar el momento que operas en simulado como si fuese en real: asociar placer y dolor. De lo contrario podrías estar operando muchos meses de forma robotizada, con resultados mediocres. Esta es una de las razones por las que la gente gana en simulado y pierde su dinero cuando opera en real. Creo firmemente que el motivo es porque no asociamos placer y dolor. Pérmiteme que me explique.

 

 

En el trading es fácil engañarse, es fácil tradear de más, realizar overtrading (muchas operaciones), es sencillo borrar de la mente y de la pantalla trades perdedoras. Yo lo he hecho muchas veces, me he saboteado. Por eso es importante evaluar lo que hacemos con un método frio: puede ser un supervisor, un auditor, un coach, y/o asociando placer y dolor.

 

 

Se han realizado varios estudios sobre los efectos psicológicos de las recompensas (placer) dadas a los monos de manera aleatoria. Por ejemplo, si enseñamos a un mono a hacer una tarea y le recompensamos regularmente cada vez que efectúa esa tarea, el mono aprende rápidamente a asociar un resultado específico a un esfuerzo. Si dejamos de recompensarle cuando hace la tarea, el mono rápidamente cesará de hacerla. No desperdiciará su energía haciendo una cosa que no va a ofrecerle ahora ninguna recompensa.

 

 

Sin embargo, la respuesta del mono a una privación de recompensa es muy diferente si lo hacemos de una manera completamente aleatoria en vez de hacerlo regularmente. Esto se conoce como adicción a las recompensas aleatorias. Cuando dejamos de dar la recompensa, el mono no tiene forma de saber si será o no recompensado por hacer la tarea. Cada vez que fue premiado por ella en el pasado, la recompensa llegó como una sorpresa. En consecuencia, desde la perspectiva del mono no hay ninguna razón para dejar de hacer la tarea. El mono continúa haciéndola, incluso sin ser recompensado por hacerla. Algunos continuarán haciéndola indefinidamente.

 

 

Nosotros somos capaces de acostumbrarnos a las recompensas aleatorias, van ligadas a substancias químicas euforizantes que son liberadas en nuestro cerebro cuando tenemos una sorpresa agradable.

 

 

Si una recompensa es aleatoria nunca sabemos con certeza si vamos a recibirla y en qué momento. Así pues, no resulta difícil gastar energía y recursos con la esperanza de revivir ese maravilloso sentimiento de sorpresa. De hecho, para mucha gente, eso puede incluso llegar a ser una dependencia. Por otro lado, cuando esperamos un resultado particular y este no llega, nos sentimos decepcionados e infelices. Si volvemos a comenzar y obtenemos el mismo resultado decepcionante, no es probable que continuemos haciendo algo que nos hace sufrir moralmente; ¿te suena verdad?

 

 

El problema de toda dependencia es que nos deja en un estado de "no elección". Cualquiera que sea su grado, nuestra atención y nuestros esfuerzos se adaptarán para satisfacer esa dependencia. Las otras posibilidades que existen en un momento dado para satisfacer otras necesidades (como la necesidad de confiar en nosotros mismos, y no arriesgar demasiados de nuestros activos) son ignoradas o rechazadas. Nos sentimos incapaces de actuar de otro modo que no vaya de cara a satisfacer esta dependencia. Una dependencia de las recompensas aleatorias es particularmente molesta para los traders, porque es una nueva fuente de resistencia a la creación de la estructura mental que engendra la regularidad.

 

¿Cómo averiguar si avanzamos o no? ¿Cómo puedo evitar la dependencia de las recompensas aleatorias? ¿Cómo puede tener una estructura mental orientada a la regularidad ganadora?

 

Quizá para ello pueda ayudarte este juego. No olvides ponerlo en práctica cuando tengas un sistema fiable, y muchas trades realizadas. No pongas ansiedad en el juego, ni en el trading. Espero que te guste y te ayude.

 

 

Aquí tienes el vídeo: "El Juego del Capricho" (Para saber cuando operar en real en Bolsa).