Pasar al contenido principal

El trader inventor

El trader inventor

Si bien es cierto que cada persona tiene sus propias formas de hacer las cosas, no es menos cierto que son muchos los aspirantes a traders que comparten ciertos rasgos de personalidad y podríamos incluso hablar de una actitud muy parecida ante el reto que suponen los mercados financieros.

Los lugares de procedencia son muchos y variados, y a las puertas llegan desde amas de casa, hasta autónomos, empresarios o directivos. Las edades son tan dispares como sus profesiones: jóvenes adolescentes, personas adultas y veteranos de la vida. Sus motivos varían igualmente: tener más tiempo libre, poder comprarme un Porsche, no recibir órdenes de nadie, poder trabajar desde cualquier lugar de planeta... Así pues ¿qué tienen en común? Una misma forma de enfrentar los retos.

A muchos de ellos les encanta estar al mando de sus propias decisiones. Quizás históricamente es lo que han buscado en las otras áreas de sus vidas, en su trabajo, en el deporte o en sus aficiones. Al llegar al trading es fácil que anhelen seguir estando al frente de cada decisión que toman.

En el caso de un emprendedor, o de un directivo de éxito, una parte de sus logros es fácil que dependa de su forma de ser y a muchos les gusta hacer las cosas  "a su manera". Este espíritu suele interponerse entre ellos y el éxito en la Bolsa. ¿Por qué? Porque en los mercados lo que vale es conocer las reglas por las que se rigen y fluir con ellas, en vez de intentar imponer una propia manera de hacer las cosas. Es necesario entender lo más rápidamente posible de quién es el negocio en el que se participa. Los mercados no tienen por finalidad el satisfacer las necesidades de los traders individuales, no es su negocio aunque sean muchos los que crean que los mercados están ahí para que ellos puedan operar. No, nada más lejos de la realidad. Los mercados están ahí para hacer ganar dinero a los que crean dichos mercados, a los pros, a las manos fuertes, a los market makers... Los traders individuales y modestos están de invitados. Este es el primer punto.

Lo que suele pasar habitualmente es que el aspirante a trader intente ganar en los mercados aplicando los mismos principios que tan bien le han funcionado fuera de ellos. La confianza en sus capacidades, su tenacidad y su perseverancia, mezcladas con buenas dosis de seguridad en ellos mismos, forman una mezcla explosiva y muy peligrosa. Peligrosa en el sentido de que muchas veces impedirá ver que la forma de ganar en los mercados ya está inventada. No es nada que ellos tengan que volver a crear, no se trata de que apliquen su ingenio, su imaginación o su inteligencia, sino más bien de que reconozcan el mecanismo por el cual los mercados hacen ganar dinero a los que crean los mercados en primer lugar. Los pros están ahí para su propio beneficio, no para el del trader individual, y la forma como logran ganar sumas fabulosas es algo que debería de estar claro para cualquier aspirante a trader.

Pero esto no suele ser bien recibido por estas personas, justamente porque algo que les caracteriza es su espíritu libre, el deseo de hacer las cosas "a su manera", de seguir su propio camino, de no seguir a los demás. Y tiene poderosas razones para querer hacer las cosas de esta forma, dado que su éxito fuera de los mercados, avala su talento. El problema es que los mercados se rigen por una reglas distintas, y son inmunes a los intentos de manipulación de un trader individual, no sirven los ruegos, las habilidades de seducción, de persuasión, de comunicación... Frente a este muro los aspirantes acaban doblando las rodillas la mayoría de las veces y así son muy pocos los que verdaderamente logran culminar con éxito sus aventuras.

Los pocos que lo consiguen es gracias a que cambian a tiempo su forma de actuar. Dejan a un lado sus pretensiones y fluyen con la única realidad expresada en los precios de cotización. Comprenden la forma como los mercados funcionan, y se ajustan a ella, en vez de insistir en que el mercado obedezca sus deseos.

El trader inventor, el que innova, el que quiere descubrir el secreto de los mercados, el que se afana en proyectar todos sus talentos individuales, toda su imaginación, se enfrenta a un puzzle de difícil resolución. Un reto tal que suelen acabar con su salud financiera, y emocional.

Luego si eres una de esas personas que se está adentrando en el mundo de la Bolsa, si has tenido éxito en otras áreas de tu vida, y estás seguro de ti mismo, ve con mucho cuidado, no sea que termines ahogado en la soga de tu propia arrogancia.

Somos muchos los que nos hemos dejado la piel, y una fortuna, intentando imponer nuestro criterio, en vez de entender que el criterio está impuesto por el mercado. Intentando doblegar el mercado a nuestra merced en vez de fluir con la realidad del mercado. Aprende de nosotros. No te apuntes a batallas innecesarias... y si te gusta demostrar tu talento hazlo con aquello que sí puedes controlar: tu propio desempeño.

Domínate a tí mismo. Aprende a actuar a favor de tu mejor interés. Aprende a ser disciplinado, a ser consistente en tus actuaciones, a controlar tus respuestas emocionales. Ese es un camino en el que aplicar todas tus virtues y todos tus talentos... Aprende lo antes posible cómo funcionan los mercados y acéptalo... Luego aprende a gestionarte a ti mismo. Deja de inventar y céntrate en ejecutar lo que funciona, dominando ese proceso a la perfección. Aplica en él todos tus talentos y hazlo a tu manera, pero siguiendo un modelo de éxito.