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En contra de ti mismo

En contra de ti mismo

Imagina lo siguiente.  Te ofrezco elegir entre quedarte con 1.000€, o lanzar una moneda al aire y, si sale cara te quedas con 2.000€, y si sale cruz pierdes lo 1.000€ y no ganas nada ¿qué sientes qué harías en ese escenario?

Ahora, imagina que tienes que pagar 1.000€, pero puedes elegir lanzar una moneda al aire y si sale cara no tienes que pagar nada pero si sale cruz tienes que pagar 2.000€. ¿Qué sientes qué harías en ese escenario?

Con este ejercicio quiero señalar esa parte de ti que dificulta que realices un trading de éxito.

La mayoría de las personas eligen quedarse con los 1.000€ en el primer escenario y lanzar la moneda en el segundo. Específicamente, el 84% de las personas que han participado en este conocido ejercicio, elige la ganancia asegurada de 1.000€ frente a la posibilidad de ganar 2.000€ y el 70% elige lanzar la moneda en el segundo escenario buscando la posibilidad de no tener que pagar los 1.000€.

Es decir, la mayoría no quiere arriesgarse a perder los 1.000€ para conseguir otros 1.000€ pero en cambio están dispuestos a que su deuda pase de 1.000€ a 2.000€ con la esperanza de no tener que pagar los 1.000€ iniciales.

¿Ves lo que nos señala esto? Este es un ejercicio muy conocido, que se ha estudiado a fondo, y los resultados son inequívocos.

Como trader has escuchado la conveniencia de cortar las pérdidas rápidamente y dejar correr los beneficios pero, instintivamente, puedes sentir que prefieres justo lo contrario.

Es muy probable que esté en tu naturaleza quedarte con los 1.000€ y no arriesgar, es decir, cortar los beneficios y, en cambio, lanzar la moneda en un intento de eliminar las pérdidas pero asumiendo la posibilidad de que estas pasen de 1.000 a 2.000€ o, lo que es lo mismo, dejar correr las pérdidas.

Fíjate que, intelectualmente, puedes abrazar el concepto de cortar las pérdidas y dejar correr los beneficios, lo comprendes y puede que te resulte lógico, pero esa comprensión no cambia el funcionamiento de tu mente, al menos no de forma automática.

Saber no implica hacer. Puedes saber lo que te conviene y no hacerlo, ¿verdad?. Puedes saber cómo mejorar tu salud, y no estar haciéndolo. Puedes saber que el azúcar no te conviene, y seguir comiéndolo; que fumar no es bueno para ti y seguir fumando; que hacer deporte de forma regular contribuye a mejorar tu bienestar y no hacerlo.

En trading, como en otras muchas áreas de tu vida, la clave no está en el saber. Muchos traders saben lo que deben hacer, pero no lo hacen. Cuando están bajo presión, cuando verdaderamente cuenta, su comportamiento no es el que dicta su conocimiento. Saben que no deben actuar de forma impulsiva, reactiva, pero eso no impide que salten a participar persiguiendo una corazonada, improvisando, saben que no deben apartar sus stops, pero ese conocimiento no garantiza que no lo vayan a hacer.

Entonces, si la clave no está en el saber, ¿dónde está?. Comprende que, si la clave no está en el conocimiento, más conocimiento no cambiará tus resultados. Comprende que, si lo que haces no depende de lo que sabes, saber más, no cambiará lo que logras. ¿Lo ves?

Sin embargo, podría ser que estuvieras persiguiendo nuevos resultados a través del conocimiento, buscando saber más, aprender más, incorporar nuevas distinciones, nuevos métodos, nuevos sistemas, etc. Todo esto es más de lo mismo: más conocimiento…

Pero si más conocimiento no es la clave ¿de qué servirá? De hecho podrías preguntarte ¿de qué ha servido hasta ahora saber más? ¿Lo ves? No está ahí la solución a la falta de resultados, no está en aprender más, en saber más, en conocer más…

La clave, si me permites que te de mi punto de vista, está en el desarrollo de tus habilidades, en el hacer, en tu comportamiento. La clave está en entrenarte de una manera específica que favorezca el desarrollo de los hábitos que llevan a desempeñarte con éxito.

Piensa en alguien que deba actuar correctamente bajo presión, y piensa en cómo desarrolla sus habilidades. Piensa en un miembro de las fuerzas especiales que debe seguir un procedimiento muy específico para asegurar una posición en un entorno hostil, por ejemplo. Sus responsables no puede dejar a su libre albedrío lo que pasará en ese escenario, no puede limitarse a confiar en que  hará “lo que sabe que debe hacer”, tienen que entrenarle para que el procedimiento óptimo se ejecute sin titubeos.

Piensa en un submarinista al que, de repente. le entra agua en su escafandra. Hay un procedimiento específico para restituir su funcionamiento pero tiene que ejecutarlo con precisión. ¿Le basta con haber leído sobre dicho procedimiento? ¿Es suficiente que “sepa” qué procedimiento es el correcto? ¿O es mejor que se haya entrenado con anterioridad ante esa eventualidad de manera que haya interiorizado el desempeño necesario?

Saber no nos garantiza que estaremos en condiciones de hacer lo correcto, por eso debemos entrenar. Pero no nos vale cualquier tipo de entrenamiento, necesitamos desarrollar nuestras habilidades de una forma específica, progresiva, supervisada y en un entorno seguro.

Si eres de los que eligen los 1.000€ seguros antes de arriesgar para ganar los 2.000€, o si eres de los que se arriesgaría  a pasar de una deuda de 1.000€ a una de 2.000€ persiguiendo la posibilidad de quedarse a cero, entiende que, primero,  debes entrenar a tu mente, que es más importante que pases tiempo de calidad desarrollando hábitos a que busques más conocimiento.

Saber es importante, claro, pero probablemente no sea la pieza que necesites para llevar tu trading a otro nivel.

Nos vemos en el mercado.

 

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