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Los que ganan y los que pierden

Los que ganan y los que pierden

Cuanto más intentamos ganar y no perder, menos toleramos las informaciones que podrían indicarnos que no vamos a poder obtener lo que deseamos. Cuanto más bloqueamos las informaciones, menos capaces seremos de percibir una oportunidad y actuar en nuestro propio (mejor) interés.

Aprender cada vez más sobre los mercados con la única finalidad de protegerse del dolor va a complicar nuestro trading, porque cuanto más sepamos, más esperaremos del mercado y más sufriremos cuando este no haga lo que esperamos. Involuntariamente creamos círculos viciosos, en el que cuanto más conocimiento adquirimos, más nos debilitamos, y cuanto más débiles nos sentimos, más impulsados nos sentimos a seguir estudiando. Esta es una trampa mortal. Nos volvemos unos teóricos de la Bolsa y los mercados financieros. Este ciclo continuará hasta que te sientas asqueado del trading y lo dejes o hasta que te des cuenta de que la raiz de tus problemas radica en tu manera de ver las cosas y no en tu falta de conocimiento.

Es cierto, algunos traders pierden invariablemente, a menudo hasta perder todo lo que poseen o hasta dejar el trading porque ya no pueden soportar más dolor emocional. Muchos traders estudian el mercado con tenacidad y tienen una actitud ganadora suficiente para hacer trading de tal manera que, a pesar de las numerosas dificultades, aprenden finalmente a ganar dinero. Pero, aprenden a ganar dinero solamente sobre una base limitada, pues todavía no han aprendido a controlar los efectos negativos de la euforia o a neutralizar el riesgo de autodestrucción.

La euforia y la autodestrucción son dos fuerzas psicológicas poderosas que pueden tener un efecto extremadamente negativo sobre nuestros resultados. Son fuerzas que no tendremos que preocuparnos hasta que ganemos, o hasta que ganemos regularmente, y es ahí donde está el problema. Una de las principales características de la euforia es que crea un sentimiento de confianza absoluta en el que la posibilidad de que algo vaya mal es virtualmente inconcebible. Por el contrario, los errores que resultan de la autodestrucción hunden sus raices en los conflictos que afrontan los traders para merecer el dinero o el éxito.

Es cuando ganamos cuando somos más susceptibles de caer en el error de operar más allá de lo razonable, de tomar posiciones demasiado importantes, de violar nuestras propias reglas y generalmente operar como si no tuvieramos necesidad de límites. Si te dedicas a esto profesionalmente tendrás periodos de éxitos, seguidos por periodos de fracasos.

Hay 3 grandes categorías de traders. El grupo más pequeño, compuesto probablemente por menos del 10 % de los traders activos, agrupa a los que ganan regularmente. Su curva de capital está en crecimiento regular con descensos relativamente menores. No solamente han aprendido a ganar dinero, sino que ya no están sometidos a las fuerzas psicológicas que provocan los ciclos en dientes de sierra. El grupo siguiente que se compone del 30 al 40 % de los traders activos agrupa a los que pierden con regularidad. Muchas operaciones perdedoras por una operación ganadora de vez en cuando. El grupo más importante del 40 % al 50 % restante, consigue resultados en dientes de sierra. Han aprendido cómo ganar dinero, pero no tienen el conjunto de competencias que deben dominarse para conservar el dinero que se gana. En consecuencia, su curva de capital se parece a las montañas rusas, compuesto de una subida suave y regular seguido de un descenso abrupto, después otra subida suave y regular seguida de un descenso abrupto. El ciclo de las montañas rusas se repite hasta el infinito. ¿En qué grupo estas tú? Es vital llevar nuestra curva de capital, aunque operemos en simulado.

Aquellos que navegan entre periodos de éxito y periodos de fracaso, estas series se terminan siempre del mismo modo: por pérdidas enormes que son el resultado de la euforia o la autodestrucción. En este estado de euforia o de absoluta confianza, ya no se perciben los riesgos porque la euforia otorga el sentimiento de que nada puede ir mal, y que ya no hay necesidad de reglas o de límites para guiar nuestra conducta. En estas condiciones, tomar una posición más importante que de costumbre no solamente es tentador, es irresistible. Cuando tomamos una posición más importante que de costumbre, estamos en peligro. Combínese el impacto de un movimiento desfavorable más importante que de costumbre con la firme certitud de que el mercado hará exactamente lo que esperamos, y obtendremos una situación en la cual una fluctuación mínima de las cotizaciones en la dirección opuesta a nuestra posición puede llevarnos a un estado de "bloqueo intelectual" y paralizarnos.

Cuando finalmente nos recuperemos estaremos aturdidos, desencantados y nos sentiremos traicionados. Nos preguntaremos cómo ha podido suceder algo semejante. Habremos sido traicionados por nuestras propias emociones. Si no comprendemos esto, no tendremos otra elección que no sea la de acusar al mercado. Si pensamos que el mercado nos odia nos sentiremos empujados a estudiarlo para protegernos. Cuanto más estudiamos más recuperaremos la confianza en nuestra capacidad de ganar. Cuanto más aumente nuestra confianza, más probable será que llegado un punto alcancemos el umbral de euforia y comencemos de nuevo el ciclo. Un ciclo perdedor.

Uno de los misterios del éxito es que aún ganando puede uno estar situado al final de la cadena; lo que quiere decir que si ganamos y no hemos aprendido a crear un equilibrio justo entre seguridad y dominio, o si no hemos aprendido a reconocer y neutralizar todo nuestro potencial autodestructor, acabaremos perdiendo tarde o temprano.

Este es uno de los motivos por el que un trader profesional, los que operamos cada día en el mercado en nuestra intimidad somos reacios a contar lo que ganamos y perdemos. Porque podemos hacerte mucho daño si simplemente te limitas a tomar nota de mi gran ganancia en dólares o euros, o sonríes con mis pérdidas. No es así de sencillo. Ha habido un crecimiento interior bestial, he tenido que dominar mis caballos: la euforia, la autodestrucción. No te conozco, no sé cuánto te costará dominar tus emociones, tus impulsos. ¿Por qué crees que más del 70 % de la gente que le toca la primitiva o la lotería a los pocos años lo ha perdido todo? No es simplemente ganar, es mucho más.

Por esto me gusta Traders International. Porque estamos a tu lado en todo momento, esos caballos salvajes aparecerán tarde o temprano, necesitas rodearte de gente que los haya domado, que los conozca, necesitas coaching, apoyo, espejos, modelos. Todo esto te lo ofrecemos sin límite de tiempo.

Te dejo con un par de vídeos cortos que detallan todas las herramientas que ofrecemos a nuestros alumnos que siguen nuestra formación. Un fuerte abrazo y feliz trading!!!

Comentarios

Muy muy interesante.muchisimas gracias Juan.hay mucho que aprender..sobre todo sobre uno mismo!!!

Muchas gracias a ti Lorenzo por leerlo. Me alegra que te guste, y espero que alguna frase te ayude. Un fuerte abrazo.