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Aprende trading mucho más rápido

Aprende trading mucho más rápido

Llevo muchos años acompañando a traders de todos los niveles en su camino hacia la consistencia y puedo decirte, sin asomo de duda, que hay algunos elementos que hacen que avancen rápidamente hacia su meta, y otros que los alejan del éxito.

Permite que lleguemos a un desempeño óptimo señalando primero lo que es erróneo, lo que deberías evitar a toda costa.

La principal trampa en la que puedes caer es la de innovar constantemente. Es mi opinión que si cambias de sistema, de método, de indicadores o de mercado, darás un paso atrás y te alejarás de la consistencia, por más tentador que te resulte, por más ganas que tengas o más intuitivo que te parezca. Esa nueva opción que quieres probar no es la mejor decisión para ti. Te digo porqué:

No es que debas perpetuarte en un comportamiento que no te funciona, si sospechas que lo que haces no te da el resultado que buscas obviamente que más de lo mismo te seguirá manteniendo en un pobre resultado, pero lo contrario, cambiar lo que hacemos nos hacer retroceder siempre.

Esto es así porque, en el camino hacia la maestría comenzamos en un nivel de incompetencia y regresamos a él cada vez que añadimos cambios y novedades en nuestro desempeño. Si te manejas con cierta habilidad al operar en gráficos de velas y quieres pasar a gráficos tipo Henkin Ashi, darás un paso atrás, si cambias a gráficos de rango darás un paso a trás, si pasas a gráfico tipo Foot Print darás un paso atrás.

Si te manejas más o menos bien en tres medias móviles y de repente las quitas darás un paso atrás, si las sustituyes por bandas de bollinger o por los canales de keltner darás también un paso atrás. Si estás familiarizado con el CCI y lo cambias por el Stockatico o por el RSI, darás un paso atrás.

Si estás acostumbrado a operar en gráficos de 15 minutos y pasas a gráficos de 233 ticks darás un paso atrás, si pasas a gráficos diarios darás un paso atrás, igual que lo darás si sueles operar en el futuro del Euro contra el Dólar y pasas a operar el mini SP 500, o si operas la sesión europea y pasas a operar la americana.

Cualquier cambio implica la renuncia a tu actual nivel de experiencia y, aunque todo esto son opciones lícitas, debes tenerlo en cuenta.

¿Estoy diciendo que no debes introducir cambios? No. Estoy diciendo que debes tener claro que, con cada nuevo cambio retrocederás.

La idea es que ese paso atrás te sirva para coger impulso y dar luego un salto hacia adelante.

Eliminas tus indicadores técnicos para observar realmente la estructura del precio con la intención de que, de esa experiencia, puedas tomar mejores decisiones, veas claramente las zonas de liquidez y las potenciales trampas, pero al eliminar los indicadores estás renunciando también a parte de tu experiencia y eso te pone en un peldaño inferior. Esperas que sea una movimiento estratégico y temporal pero en muchos casos, y esto es lo que quiero señalar, no te das tiempo suficiente ya que tus cambios son demasiado seguidos, demasiado precipitados.

Si haces cualquiera de esos cambios sentirás un pico de dopamina que se transformará en esperanza: tras cierta incomodidad inicial te “parecerá” que ese cambio tiene sentido, pero después de ese subidón habrá una caída: desempeñarte con cualquier opción nueva requiere tiempo y compromiso así que, puede que no logres lo que buscas tan rápidamente como estimas, y si ese es el caso sentirás la tentación de añadir otro cambio, y luego otro y otro más, con lo que, ante de que te des cuenta estarás en una danza constante de innovación que te condenará a esta siempre en el peldaño del novato.

Este es a mi entender el obstáculo que mayor potencial tiene de alejarte de tu meta. Es una respuesta natural y tiene buena intención, pero no favorece tu mejor interés.

En cambio, el camino contrario puede ser mucho más interesante: en vez de innovar, cuando sientas la tentación de hacer algo nuevo, de añadir un indicador, un marco de representación o un producto financiero, frena. Pregúntate si, verdaderamente, ese cambio responde  a una necesidad real, objetiva, cuantificada.

¿Cómo sabes que eso es lo que necesitas en este momento? ¿Tienes datos que validen tu intención? ¿Estás modificando lo que haces porque “sientes” que es lo adecuado, o porque has documentado de forma inequívoca que lo que haces no funciona, que no es correcto?.

Son preguntas muy importante porque en muchos casos el estudiante siente que no avanza lo rápido que estima, que no progresa a la velocidad que había anticipado, que no logra el resultado que buscaba en el tiempo que había estimado. Pero ¿se trata de un sentimiento objetivo? ¿es realmente así? ¿de dónde ha sacado su expectativa? Solemos estimar muy mal el tiempo que necesitaremos en dominar determinada información.

Puede que estés haciendo el camino correcto a la velocidad adecuada y que estés a un solo paso de lograr tu objetivo, pero que, en vez de dar ese paso improvises un cambio que te lleve a comenzar de nuevo otro camino.

Es como subir con esfuerzo una escalera y, justo en el último peldaño decidir que vas a bajar para buscar otra escalera.

Y lo más pernicioso es que eso suele suceder una y otra vez, con una escalera y la siguiente, en un camino y en el próximo.

El estudiante aprender un sistema, lo aplica durante un tiempo y “siente” que no es lo bueno que él consideraba así que da un salto, deja eso y comienza con otro sistema, y luego evalúa que tampoco es lo que necesita así que cambia otra vez, y se perpetúa en esos cambios

¿Te resulta familiar?

¿Qué te sugiero en cambio? Especialízate. Elige un sistema, el que sea, un mercado, el que sea, un marco de representación y una forma de graficación. Da igual lo que elijas porque el valor, donde yace el verdadero valor de todo esto, está en acumular horas de experiencia suficientes como para que te conviertas en un experto.

Decide qué vas a permanecer con tu sistema el tiempo necesario hasta dominarlo. Igual que una boina verde puede armar y desarmar su fusil en plena oscuridad también tú debes ser capaz de leer lo que dice el precio acorde a tu sistema en cualquier momento, bajo cualquier situación de mercado, sin dudas, sin titubeos. Necesitas la maestría que llegará solamente tras suficientes horas de pantalla de calidad.

Y durante es periodo, si aceptas el reto, no añadas nada, no cambies nada, no modifiques ni alteres ningún aspecto de lo que haces: empieza siempre a la misma hora, termina siempre a la misma hora, registra tu operativa en el mismo soporte de la misma manera, entra en el punto específico que sueles, toma beneficios de la manera como tienen establecido, sin innovar, sin desviaciones, sin modificaciones, sitúa y maneja tus stops tal como está especificado en tu plan de trading, utiliza la política de gestión del riesgo que está ahí reflejada.

Eso te dará una ventaja tremenda sobre la mayoría de tus futuros competidores. Mientras te formas hay otras muchas personas que se forman. Ellas pretenden, igual que tú, desarrollar la maestría, y también ellas, por la naturaleza humana que les forma, sienten tu misma tentación de mejorar la rueda. También ellas modifican, alteran y cambian sus sistemas, y también ellas lo hace persiguiendo una buena intención, pero se equivocan. No deben hacerlo si quieren optimizar tu curva de aprendizaje. Deben persistir. Deja que ellas hagan lo que la mayoría pero decide que tú harás lo correcto, que te seguirás especializando. Decide que no necesitas innovar para ser un trader profesional competente, que no necesitas perseguir la última novedad, añadir el último grito en gráficos, indicadores o sistemas. Quédate con lo que sabes, con aquello en lo que has dedicado más energía y verás que es la mejor manera de marcar una diferencia notable en tu progreso.

Cuando te enfrentes a una pared y sientas que no avanzas, que los resultados no llegan a la velocidad que anticipabas, que el progreso no es tan evidente como antes, en ese momento de duda, recuerda que estás dispuesto a actuar a favor de tu mejor interés y no modifiques nada. Quédate aguantando la incomodidad, persistiendo, desarrollando unas mejores distinciones, una observaciones más precisas de la acción del mercado, y tras el suficiente tiempo, igual que brota una semilla brotará tu discernimiento.

Si te especializas, si en vez de perseguir el mejor sistema desarrollas la experiencia necesaria, estarás en disposición de acelerar de una forma espectacular tu desempeño.

Un beneficio añadido a este camino en el que no innovas es que te libras de  buscar la solución a tu falta de resultados en lo que haces, y te das permiso para buscar esa solución ahí donde está: dentro de ti. Al dejar de perseguir el señuelo del nuevo indicador, sistema o mercado, puedes comenzar a trabajar seriamente sobre tus propias barreras mentales. Eso sí que marcará una diferencia espectacular.