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Cómo mantener el foco en tu trading

El foco mental del trader

Ya sabes que, más allá de la técnica, de tu capacidad de análisis, de tu conocimiento sobre el riesgo, es necesario un enfoque mental, una gestión de la mente que traes al mercado.

No puedes operar con la mente de un cazador-recolector, eso no funciona. Si no gestionas tus emociones el mercado te quitará el dinero, los sueños y las ilusiones.

Ya hemos hablado de eso, la mente que traes por defecto no te sirve para desarrollar la consistencia porque ante las amenazas del entorno entra en modo supervivencia y ataca o se defiende.

Ni debes atacar al mercado, ni debes defenderte de una amenaza que no existe. Y ten claro que lo atacas cuando saltas para vengarte después de una pérdida, o cuando doblas posiciones, o aguantas el precio en tu contra. Eso son maniobras de “ataque”, pero no sirven de nada porque no se dirigen al origen del problema.

No hay amenaza ahí fuera,  la amenaza es interior, está en tu mente. De hecho, tú eres el autor de la jaula mental en la que te encierras.

Y tampoco es un tema de defenderte por la misma razón. El mercado no es tu enemigo, no te está atacando. El mercado expresa una dinámica entre la oferta y la demanda, lo que vemos en el precio son fluctuaciones que expresan la relación entre los que toman posiciones largas con la expectativa de que el precio se revalorice y los que la toma cortas por la razón contraria.

No es una ataque en contra de ti, el mercado no te conoce, no te tiene en cuenta a nivel individual ni está interesado en fastidiarte, aun cuando te pueda parecer justo lo contrario, por más que hayas vivido la experiencia de entrar y que el mercado girarse justo en ese momento, por más veces que hayas experimentado el mercado tomando tus stops y luego yendo en la dirección que anticipabas. No te están atacando, el mercado simplemente hace lo que debe hacer.

Es necesario verlo así, debes comprender que es lo que pasa cuando activas tu mente de cazador recolector, si te sientes amenazado desencadenarás los mecanismos que has heredado y atacarás o huirás, ese no es un comportamiento que te pueda llevar a la consistencia, o dicho de otra manera, eso lo único que hará será que llegues a la consistencia como perdedor.

Entonces, si ya tienes claro que la mente juega un papel importante y que debes desarrollar una mente especial ¿qué haces? ¿cómo se supone que debe ser esa mente? Ya sabes cómo No debe ser, pero ¿cómo SI debe ser? Deja que te ponga un ejemplo para que tengas una referencia. La idea es que esa reflexión te sirva de brújula y puedas verla como un modelo de enfoque mental.

Vamos a por ello.

Lo que quiero transmitirte es el foco mental que debes desarrollar. Quiero ponerte un ejemplo para que veas hacia donde debes dirigirte.

Piensa en qué pasa cuando operas. Analizas el mercado, ves lo que hace el precio y sacas conclusiones: el mercado es más probable que haga determinado desarrollo y tu sistema te permite aprovecharlo. Eres capaz de identificar una oportunidad, tienes un punto de entrada, una forma adecuada de gestionar el riesgo, y puedes establecer un punto de salida.

Todo esto forma parte de los cimientos. Si no eres capaz de operar con una ventaja estás en un peldaño inferior y este contenido no es para ti. Debes aprender un sistema que te permita operar con una ventaja. Yo opero con el sistema Milenio pero hay cientos de sistemas.  Lo importante es que elijas una que tenga sentido para ti y que lo aprendas. Pero eso no es más que el punto de partida.

El reto, lo que verdaderamente exigirá que des lo mejor de ti mismo, que te transformes el tu mejor versión, será la parte psicológica. Es a esta parte a la que quiero apoyar en este momento.

Parto de la base de que eres técnicamente competente, de que dispones de una buena capacidad de análisis y que sabes establecer un punto de entrada, tu riesgo máximo, tu toma de beneficios y demás, pero que, a pesar de ello, no logras operar con consistencia.

Esto no deja de ser una paradoja porque por definición, si el sistema te da una ventaja aplicarlo te hará ganar, a menos que HAGAS ALGO en tu contra. ¿Me explico? Si no ganas con un sistema que te da una ventaja el responsable de tus pérdidas no es el mercado. Eres tú pero no desesperes porque eso es de lo más habitual. Ya hemos dicho que no traemos el mejor tipo de mente para ganar en la Bolsa y que debemos desarrollarla, veamos ahora qué tipo de transformación debemos crear con el siguiente ejemplo.

Analizas y determinas un punto en el que el mercado te da una oportunidad. En mi caso por ejemplo, al operar con Milenio, mi mente está contando una historia como esta” El mercado muestra fortaleza alcista. Los operadores institucionales se han posicionado largos en las últimas semanas y apoyarán desarrollos alcistas.

Esto quiere decir que comprarán los retrocesos relevantes, lo que implica que espero ver volumen en movimientos bajistas y figuras de giro en zonas de potencial soporte. También implica que veré debilidad en los movimientos bajistas del precio después de la llegada a esas zonas de soporte. Si eso sucede podré identificar entradas largas al lado de la fortaleza, más adelante en la sesión si el precio se comporta conforme a los establecido en el análisis macro el discurso seguirá con algo como “El precio está en la zona, se ha activado una baliza alcista, el precio ha mostrado falta de interés vendedor en el primer retroceso, tengo un mínimo creciente y una vela direccional, el gráfico menor muestra compromiso, si aparece una vela direccional tengo la oportunidad de entrar comprando para un recorrido mínimo de tres veces mi riesgo, mi punto de rotura sería este,  etc…”

Cuando defines una oportunidad tu mente debe disponerse de una forma especial. Una forma en la que NO hay amenaza, ¿recuerdas? Si percibes una amenaza, si tu mente ve un enemigo se defenderá aunque la amenaza sea imaginaria. Si crees que hay una serpiente en el suelo tu cuerpo te hará dar un bote, segregarás adrenalina, cortisol, vasopresina, tu corazón se acelerará, tu visión se centrará en la “serpiente” tu presión sanguínea se disparará, tus músculos estarán preparados para entrar en acción, aunque lo que hayas visto sea una soga. Si es una soga pero has interpretado que es una serpiente no hay nada que TU puedas hacer para que tu cuerpo no tome el mando.

En el mercado puede que veas serpientes por todas partes y eso es algo que debes evitar a toda costa. Mientras no lo logres lo que sucederá es que tu cuerpo luchará contra esas amenazas y tomará el control. Moverás tus stops por más que sepas que no debes. Apartarás el target, saltarás sin una entrada definida, dudarás ante una oportunidad clara.

Entonces ¿Cómo dispones tu mente para que fluya con el presente y no proyecte sus propios miedos? ¿Cómo debes educar a tu mente para que no vea el mercado como una fuente de agresión si tienes un pasado como perdedor? Si el mercado se ha llevado tus ahorros, tus ilusiones y sueños, ¿qué haces? ¿me explico?

Sígueme. Toma una moneda en tu mano, da igual que sea verdadera o imaginada. Sostén esa moneda y disponte a lanzarla al aire. Debes adivinar el resultado de ese lanzamiento. ¿Cara o cruz? ¿Qué saldrá?

Haz el maldito ejercicio. ¿Qué saldrá? ¿Cara? ¿o Cruz?

Supón que sale lo contrario de lo que has anticipado. Observa qué pasa por tu mente. ¿Es frustración y tristeza? ¿Es desolación? O simplemente comprendes que el resultado de un lanzamiento no es algo que puedas adivinar? Entiendes que no hay NADA que puedas hacer para adivinar el lanzamiento de una moneda? Unas veces saldrá cara y otras cruz. No puedes saber, nadie puede, si el próximo lanzamiento será cara o cruz. De qué te sirve entonces esforzarte ANTES de lanzar la moneda? Tu esfuerzo no cambiará nada. El resultado será el que sea y tú no puedes adivinar qué sucederá.

Comprender también que, si anticipas que saldrá cara y sale cara TU NO HAS HECHO NADA. no has adivinado el resultado. Tu elección no tiene nada que ver con lo que ha sucedido. Ha sucedido lo que debía suceder, y tú has elegido un resultado u otro pero no has generado el resultado. No has creado el resultado. No ha salido cara porque tu has anticipado ese resultado. Tu anticipación no sirve para nada.

¿Cómo iba a ser de otra forma? Ahora bien, hay algo que también puedes tener muy claro, que debes tener muy claro: Si lanzas una moneda cualquiera cien veces, el 50% de los lanzamientos serán cara y el 50% serán cruz. Eso si lo puedes anticipar. La probabilidad asociada a una serie suficientemente larga es algo que puedes conocer. Esa es tu ventaja. Ese es tu punto fuerte. En esa serie no sabes el orden en el que aparecerán las caras y las cruces, pero sí que la mitad serán cara y la otra mitad serán cruz. Eso es todo lo que puedes saber y al reconocerlo te liberas de la necesidad de controlar el resultado.

Si no puedes anticipar el resultado el siguiente lanzamiento te despegas a nivel emocional. No te haces sentir mal por haber FALLADO, ya sabes que no tiene sentido plantear lo contrario. No tiene lógica alguna pensar en que tu puedes adivinar el resultado. No adivinas más que como pura casualidad, pero no eres capaz de sostener esa casualidad.

Eso te basta para no hacerte sentir mal si FALLAS al hacer tu predicción. Ya sabes que no te es dado prever el futuro.

Y el enfoque mental al que llegas cuando aceptas esa realidad es el mismo enfoque que debes trasladar a tu operativa en los mercados.

El mismo exacto punto de vista, la misma actitud, la mente que opera el mercado debe ser la misma que entiende que no puede controlar el resultado de un lanzamiento, y por tanto la que acepta la realidad misma. No puedo saber si saldrá cara o cruz, por más que analice la moneda, por más que establezca sistemas e indicadores, pero SI PUEDO saber que, o bien saldrá cara o bien saldrá cruz, si PUEDO saber que en una serie suficientemente grande la mitad de los lanzamientos serán cara y la otra mitad cruz.

Y en el mercado debo hacer lo mismo: debo liberarme de la necesidad de controlar el resultado, debo dejar el control a un lado. Tu análisis no genera el resultado de tu operación. Tu sistema no adivina el futuro. Tu sistema te da una ventaja. Al operar tu sistema con un enfoque mental adecuado tu sistema hace que ganes dinero en una serie suficientemente grande de operaciones.

Da igual que una operación salga ganadora o perdedora porque no es algo que pueda controlar. Debes comprender que el resultado aislado de una operación es puramente aleatorio. No hay nada ahí que dependa de ti.

Librarte de esa necesidad psicológica de controlar el futuro te da una ventaja muy importante. Sin esa necesidad  no existe amenazas, desactivas la mente emocional. ¿Por qué ibas a alterarte si no hay ninguna serpiente en primer lugar? No hay más que un mar de transacciones en el que participar. El mercado no tiene nada en tu contra. No es más que un flujo de oportunidades. Si aplicas tu sistema de forma adecuada la ventaja hará su aparición y ganarás dinero de forma consistente. Eso es todo. No es más complicado ni más difícil.

Cada vez que pierdas el foco, cuando notes que se te acelera el corazón, o que te tiembla el pulso, si sientes un nudo en la garganta, recuerda la moneda. Tu mente debe adoptar la misma actitud que frente a un lanzamiento y comprende que no hay nada que tu hagas antes de que lances la moneda que tenga nada que ver con el resultado.

Líbrate de esa necesidad de control, acepta la naturaleza misma del trading y actuarás a favor de tu mejor interés.