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El 90% del trading es psicología

El 90% del trading es psicología

Normalmente cuando una persona se interesa por el trading comienza pensando que lo que necesita es conocimiento.  Recopila información, mira algunos videos, hace algunas pruebas con una plataforma y llega a la conclusión de que ese conocimiento no es suficiente para ganar.

El siguiente paso suele ser buscar otro conocimiento: “me hace falta conocimiento, pero el que tengo no me funciona, necesito otro”. Otro sistema, otro mercado, otro tipo de gráfico, etc.

Te dices a ti mismo “no gano con un sistema basado en la Onda de Elliot, así que aprendo un sistema basado en un par de osciladores. No gano en acciones, así que me cambio a Forex, donde seguramente hay más oportunidades. No gano en gráficos horarios, así que mejor me paso a gráficos de 150 ticks”

Este movimiento puede desarrollarse durante mucho tiempo porque el abanico de opciones disponible es casi infinito. Siempre hay otro nuevo sistema, otra nueva escuela, otro indicador o la modificación de los parámetros de un indicador, un nuevo tipo de marco de representación, etc.

Cuando el aprendiz de trader ha invertido el tiempo suficiente en este tipo de camino y observa sus pobres resultados suele quedarse perplejo: en la teoría todo encaja, pero en la práctica nada funciona. Cuando aprende un sistema parece infalible; analiza así, toma las entradas asá y saca ticks a paladas, pero en realidad siempre hay algo, por pequeño que sea que no le permite conseguir el tipo de resultados que tiene en mente.

Analiza bien, pero termina saliendo en BE, planta bien la operativa pero encadena dos operaciones perdedoras así que se abstiene en la tercera oportunidad que resulta ser la buena, luego toma la cuarta y pierde una vez más. Y en la mayoría de casos, aquellos traders que son capaces de persistir y superar la frustración, suelen haciendo más de los mismo: no ganan porque no tienen el sistema adecuado, el indicador necesario, o el secreto imprescindible.

Otros muchos dejan esta aventura y se retiran del terreno de juego con la cola entre las piernas, pero los que se quedan, después de profundizar con alternativas más exóticas suelen analizar sus pobres resultados y llegar a la conclusión de que esto del trading es mucho más complicado de lo que puede parecer a priori, y unos pocos privilegiados, un reducto realmente pequeño del total, después de tanto sufrimiento y frustración llegan a una conclusión nueva: si han buscado fuera todo el conocimiento habido y por haber, y la solución no ha aparecido, solo les queda un lugar en el que buscar.

Si no es fuera, es dentro, en sus cabezas, en sus mentes, en las ideas con las que llegan al mercado.

Después de haber probado con un sistema tras otro, en un mercado y en el siguiente, con un tipo de gráficos y con la última novedad, si tienen “suerte”, caen en la conclusión de que no se trata de buscar fuera y buscan dentro. ¿No será, se pregunta, qué son ellos mismos los que se hacen perder? ¿No será que todas estas derrotas en el mercado no se deben tanto al sistema que utilizan como a la mente desde la que aplican ese sistema? Y si es así, si dan con esa idea y la abrazan concluyen que el trabajo interior es la clave del éxito.

Ahora tienen una explicación nueva a sus pobres resultados, ya no es el mercado, ya no es el tipo de gráfico, ya no es el sistema, son sus ideas, sus miedos, sus creencias irracionales y entonces están en disposición de hacer algo verdaderamente nuevo: pueden comenzar a trabajar sobre sí mismos.

Estos son los traders que dicen que el 90% del trading es psicología, no porque no haya una parte técnica que dominar, no porque no se necesiten sistemas, herramientas o modelos, sino más bien porque, después de todo el camino hacia el conocimiento, el verdadero obstáculo es autogenerado: es el trader mismo el que se hace perder.

Ahora bien, saber eso, comprender que hay una batalla interior que librar no quiere decir, ni mucho menos, que el trader vaya a salir victorioso de ese envite.

El desarrollo de una mente capaz de ganar en un entorno de incertidumbre es mucho más que un deseo, es mucho más que una buena intención y exige un tipo de trabajo dedicado, concentrado y preciso.

Saber la naturaleza del reto no implica que uno vaya a ser capaz de afrontar con éxito ese reto.

Tu puedes haber visto cien veces como un torero “diabla” en envite de un toro, fintando con la muleta hacia la derecha para finalmente ir hacia la izquierda y eso no quiere decir que tú, delante de un toro, armado con una muleta, seas capaz de hacer lo que sabes que debes hacer.

Tu sabes andar en línea recta poniendo un pie delante de otro, pero eso no quiere decir que fueses capaz de andar por una pasarela de un metro de ámplio que estuviera a 40 metros de altura.

Conocer no implica hacer, y lo único que logra resultados es el hacer, no el saber. Hay que aplicar el conocimiento. Así, por más que este reducto afortunado de traders vea donde radica su verdadero problema, eso no quiere decir que vaya a ser capaz de vencer la batalla interior.

Yo te digo que debes mantener tu mente emocional controlada y por debajo de cierto umbral de activación, que si lo traspasas cuando estés frente al mercado tu mente más primitiva, la que se encarga de tu supervivencia, tomará el control de tus acciones y actuará para librarte de la amenaza del mercado y que eso te llevará directamente a encadenar pérdida tras pérdida, pero como no te diga qué debes hacer para mantener esa mente bajo control, como no te enseñe a lograr es tipo de victoria interior, ¿de qué te servirá el conocimiento?

Una cosa más te digo: asegúrate de que tus actos no contradigan tus pensamientos, porque, como digas que sí, que estás de acuerdo con lo que digo, que una parte muy importante de tu éxito como operador depende de tus psicología, como aceptes que eso es cierto tendrás que mirarte al espejo.

No se si es el 90% o el 75% pero atiende, ¿qué porcentaje de tu tiempo estás dedicando al trabajo sobre ti mismo y qué porcentaje estás dedicando al análisis? ¿qué porcentaje le dedicas a la parte técnica: sistemas, indicadores, entradas, y qué parte le dedicas a la gestión de tu respuesta emocional?

No te conozco, pero apostaría que, aunque sepas que el trabajo interior es fundamental, no le estás dedicando sistemáticamente el tipo de esfuerzo que dices que merece, así que pregúntate ¿vas a seguir pensando que es muy importante mientras no eres congruente de hecho con esa creencia? ¿O vas a decidir que, si el 75% de tu éxito como operador depende de tu gestión emocional, es razonable dedicarle el 75% de tu esfuerzo, el 75% de tus recursos, de tu tiempo y de tu dedicación?