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El trader experto y las 10.000 horas de pantalla

Tus resultados o mejoran cada día o no, independientemente del tiempo que le dediques a tu trading. No es una cuestión de tiempo, ni de esfuerzo, ni de deseo, es un tema que tiene que ver con ponerte en la zona de aprendizaje.

Si operas un día, y otro, y otro, y te pasas el tiempo mirando cada tick del miniSP, si estás listo en la apertura de la sesión americana y estás frente a la pantalla hasta más allá del cierre, si los fines de semana lamentas que los mercados estén cerrados, ojo, podrías estar atrapado por la fantasía de creer que tu desempeño mejorará con el tiempo, pero puede que no sea así.

Malcom Gladwell popularizó, en su libro, “The outliers” (publicado en castellano como “fuera de serie”) la regla de las 10.000 horas, basándose principalmente en la investigación del psicólogo Anders Ericsson. Esa cifra parecía el factor común detrás de cualquier experto: maestros de ajedrez, futbolistas, músicos, nadadores, y traders. Todos ellos tenían a sus espaldas esas 10.000 horas, equivalentes a dos horas al día, cinco días a la semana, 50 semanas al año, durante 20 años.

Era como la cifra mágica tras la cual se escondía el alto rendimiento y parecía que ese tipo de desempeño virtuoso estaba al alcance de cualquier persona suficientemente coprometida como para invertir ese tiempo. Pero ¿es realmente así, el alto rendimiento es una cuestión de tiempo, dedicar suficiente tiempo a una actividad nos permitirá desepeñarnos de forma competente? Parece ser que no y así queda patente en el esfuerzo de Ericsson para dejar claro que su trabajo fue mal interpretado por Gladwell, que él no hablaba específicamente de esas 10.000 horas y que en muchos casos los expertos tenían bajo sus cinturones más de 25.000 horas.

Como trader, ¿crees que tus resultados mejorarán si sigues haciendo más de lo mismo, pero durante mucho más tiempo?

La próxima vez que vayas a una piscina haz lo que hice yo, y cuenta las brazadas que necesita hacer un nadador para cruzar una piscina de 25 metros en estilo libre. Recuerdo estar en el club de natación de mi ciudad y ver que había dos tipos de nadadores: los que nadaban sin levantar apenas agua, y los que luchaban contra el agua. Los primeros se deslizaban sin esfuerzo, y los otros batían sus brazos como si fueran las aspas de un molino. Los primeros avanzaba mucho más rápido que los segundo y con mucho menos esfuerzo ¿cómo era eso posible? 

Y lo más importante de todo, la diferencia entre los primeros y los segundos no dependía de su experiencia, puesto que había nadadores que luchaban con el agua y hacía 20 años que nadaban. Nadar bien, no es cuestión de tiempo, como no lo es hacer un buen trading.

Hay una relación muy evidente entre las 10.000 horas, la natación y el trading consistente que quiero que veas.

Yo aprendí a nadar sin monitor, simplemente por imitación: movía los brazos, batía las piernas y lo daba todo. Una piscina de 25 metros me llevaba 25 brazadas de media.Yo era de los nadadores esforzados. Mi punto de vista es que, para avanzar más debía mover los brazos con más velocidad.

Luego cayó en mis manos el libro “Total immersion” de Terry Lauglin y mi cabeza explotó. Era el marco de comprensión que me hacía falta para llevar mi natación a otro nivel. En el libro el autor, que era un nadador experto de larga distancia, establecía una referencia “ideal”. Una brazada modelo que contenía todos los elementos necesarios para optimizar el paso de un sólido a través de un líquido: ¿dónde debe entrar el brazo al agua? ¿en qué momento debe moverse el otro brazo? ¿dónde debe de estar la cadera, la barbilla y el codo? ¿Qué papel juegan los pies?

Todos y cada uno de los elementos estaban claramente identificados y ocupaban un lugar y un papel en la brazada ideal. Ya no tenía que improvisar, ya no era cuestión de mover los brazos con mayor rapidez. Aprendí que un sólido avanza mucho más rápido en un líquido cuanto más largo es, y mantener esa longitud dejando el brazo extendido por delante de la cabeza era un factor de eficiencia. Aprendí, también, que era más óptimo disminuir la resistencia de mi cuerpo contra el agua sumergiendo la cabeza de una forma específica, lo que levantaba mis caderas y mis piernas, que esforzarme con los brazos, que era mucho más práctico nadar completamente de perfil, que de forma frontal. Y, lo más importante, aprendí una manera de medir mi desempeño que era evidente e incontestable: Al contar el número de brazadas que necesitaba para cruzar una piscina tenía una marca contra la que medir mi desempeño y por lo tanto sabía si estaba progresando o estaba estancado.

En tres semanas de seguir las directrices de Terry Lauglin pasé de necesitar 25 brazadas para cruzar la piscina a hacerlo solamente en 12. Un nadador olímpico lo hace en 8, lo que debería darte una medida del progreso,yo había logrado en tres semanas lo que no había sido capaz de lograr en los anteriores 10 años.

La mejora en el desmpeño no depende de la dedicación, aunque la dedicación puede ser importante, si no de lo que se ha venido a llamar “delivered practice”, práctica deliberada. Un tipo de práctica específica en la que hay un progreso continuado porque se tiene el foco de atención sobre lo que se debe lograr. Un tipo de práctica que puede llevar tu trading a otro nivel y que no es meramente “hacer horas de pantalla”. El doble de horas de pantalla no te van a hacer el doble de bueno, pero unas pocas horas de entrenamiento específico pueden llevar tu desempeño a otro nivel

Se trata de qué tipo de práctica haces. ¿Te limitas a tomar operaciones? Tienes un plan de trading más o menos funcional y te limitas a ejecutarlo? Ese puede ser un primer paso, sí, pero, si haces eso hoy, qué harás de diferente mañana que te haga mejor.

Ojo, si los resultados que estás obteniendo ya son los que quieres no tengo nada que añadir. Sigue con ello. Más de algo que funciona seguirá funcionando, pero si lo que obtienes no es lo que deseas, si estás progresando pero aún no has llegado al tipo de desempeño que quieres, si tu trading va a medio gas, más de lo que haces puede que no sea suficiente.

En ese caso, deberías tener un modelo ideal, deberías saber qué tienes que hacer en cada momento, frente a cada situación de mercado, cómo preparar tu sesión de trading, qué hacer en la apertura de la sesión, qué hacer si el precio hace tal o cual cosa, qué hacer ante todos los escenarios.

Ese ideal deberías desempeñarlo de forma deliberada, por partes. Una semana dedicada a mejorar las oportunidades en continuaciones de tendencia, otra en mejorar las oportunidades en contra de la tendencia, una en mejorar tus entradas, otra en mejorar la defensa de tus posiciones, y otra más en mejorar la toma de beneficios. Una semana mejorando el trazado de tus niveles de soporte y resistencia, otra centrada en leer el volumen, otra en sentir los cambios en la dinámica de la oferta y la demanda. Una semana dedicada a cada uno de los elementos técnicos que forman parte de tu sistema, y otra a los elementos de gestión de tus entradas, y aún otra más centrada en todos y cada uno de los elementos emocionales que pueden favorecer o dificultar tu desempeño.

Si cuando estás delante de la pantalla te limitas a ejecutar un trading plan una y otra vez, pero no pones de foco de atención de forma sistemática en los aspectos de los que depende tu desempeño no progresarás como podrías y pasarás mucho tiempo en el dique seco. Esa falta de progreso, debida a una mala práctica, a una práctica no deliberada, puede sembrar la semilla de la necesidad de incorporar cambios en lo que haces. Los resultados no llegan así que tal vez podrías probar con un nuevo indicador, un nuevo sistema o un nuevo mercado… con lo que dejarás tu camino y retomarás uno nuevo, y volverás al punto de inicio en el que eres nuevamente un novato.

Cuando estés frente a la pantalla deberías tener un objetivo de aprendizaje, algo en lo que poner tu foco de atención durante esa sesión, y ese algo debería ser específico, y estar ligeramente fuera de tus actual nivel de desempeño. Si haces algo que ya sabes hacer no aprenderás, debes hacer algo que te resulte ligeramente retador, pero no tan difícil como para que no puedas lograr hacerlo. Debes hacer que tu operativa de hoy sea mejor que la de ayer, y que la de mañana sea mejor que la de hoy, pero paso a paso y con método. No tomas tu desempeño ideal como trader y lo aplicas todo a la vez, eso puede que exceda tu capacidad de integrar nuevas distinciones.

Debes dividir tu comportamiento en partes claramente definidas, y poner tu foco de atención en una de esas partes hasta llevarla a su nuevo nivel, y luego, debes consolidar ese nuevo nivel hasta que forme parte de ti, lo que requiere tiempo, y justo cuando te sientas cómodo con esa nueva forma de desempeñarte deberás elegir un nuevo reto, y poner tu foco de atención en él, y estarás de nuevo en la zona de aprendizaje, le estarás pidiendo a tu cuerpo y a tu mente que vayan un paso más allá, fuera de la zona de confort, pero no tan lejos como para que fallen y se expongan al fracaso. Un poco más cada día, y con un objetivo claro.

Este es el tipo de práctica deliberada que señalaba el estudio de Ericsson.

No debes ver el mercado sin más, sino que debes aprender a observar lo que el mercado está contando, la historia que explica tras la acción del precio. Una vela ya no es una vela, es una relación entre el interés comprador y el interés vendedor, en el que se expresa una intencionalidad. El cierre de la vela por debajo de su apertura está diciendo algo, el rango de esa vela en comparación con las tres velas anteriores está diciendo algo, el máximo al que ha llegado esa vela antes de retroceder está diciendo algo, el cierre por fuera del rango de la vela anterior, está diciendo algo, la distancia entre el mínimo y el precio de cierre está contando una historia que debes poder leer… Una vela ya no es una vela.

Cuando miras un gráfico ya no debes ver velas y pivotes y máximos y mínimos, sino que debes contextualizarlo. ¿Quién ha comprando y está ahora en una posición ganadora, y quién ha quedado atrapado en una posición pobre? ¿dónde están defendiendo sus posiciones los que están en positivo? ¿dónde querrían salir los que están atrapados para minimizar sus pérdidas? ¿qué puntos de rotura pueden desencadenar pánico? ¿qué zonas pueden ser explotadas para generar oferta y demanda?

Pero eso no lo vas a aprender simplemente dedicando tiempo a tu trading, debes desarrollar el compromiso necesario para que ese tiempo lo inviertas en hacer un conjunto específico de cosas, con el foco de atención en el lugar adecuado.

Nos vemos en el mercado,

 

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