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La Katana y el Trading

La Katana y el Trading

Comprende que, sin disciplina no hay mucho que hacer. Sin disciplina eres un jugador, no un operador. Eres un ludópata de los mercados no un trader. ¿Cómo vas a explotar un sistema de trading que se basa en las probabilidades si no eres capaz de comprometerte en la dirección más probable?

Eso es lo que haces cada vez que te saltas tu trading plan: dejas de moverte a favor de tu mejor interés porque no eres capaz de hacer lo que inclina la balanza a tu favor, pero no es que no sepas lo que debes hacer, eso sería falta de conocimiento,  lo que sucede es que, sabiendo lo que debes hacer, teniendo claro que la única manera de tener éxito explotando un sistema de trading basado en las probabilidades es actuar a favor del movimiento más probable, te saltas las reglas que justamente están diseñadas para explotar el mercado.

¿Qué porqué lo haces? Bueno, eso nos adentraría en una senda muy tenebrosa, demasiado oscura para tratarla en este momento. Ahora me interesa mucho más darte una herramienta, un modelo, una forma de pensar sobre tus decisiones, que te sirva de referencia en tu día a día: la analogía de la katana.

Los samurai, los aguerridos soldados japoneses utilizaban un tipo de espada muy especial. Una espada forjada a través de un proceso muy laborioso en el que doblaban el acero una y otra vez sobre sí mismo. Eso confería a la arma una gran dureza y a la vez la suficiente flexibilidad para no quebrarse, lo que les permitía asestar tremendos golpes a sus enemigos.  

Las katanas resultaban temibles por estar tremendamente afiladas y se aprendían a manejar desde pequeños siguiendo la tradición del bushido el camino del guerrero.

Estas armas se heredaban de padres a hijos y se pasaban con gran esmero de generación en generación.

Pero había algo que hacían los samuráis que te invito a considerar seriamente: nunca desenvainaban la katana si no iban a envainarla manchada de sangre.

No era una arma para amenazar, no era una arma para bravuconadas: si la desenfundaban era para cortar. Si salía de su funda volvía a entrar solamente después de haber cortado.

Eso les hacía ser tremendamente prudentes. Los encuentros con armas solían terminar con la muerte de alguien y uno sabía que no sensato arriesgar la vida en vano.

Los samurái estaban dispuestos a morir en cualquier momento si la causa lo valía, y de hecho el valor que les daban a la vida era muy distinto del que le puedes dar tú. Eran otros tiempos y otras costumbres, pero tampoco iban a morir sin vender su piel muy cara.

Al asegurarse de sacar la katana solamente cuando iban a cortar estaban haciendo un uso prudente de tremendo potencial. Si hay que cortar se corta, pero no se amenaza por un tema de ego, ni por vacilar, porque puede ser que el encuentro termine con la muerte.

Y esa es la idea que quiero que abraces: cuando tomes una decisión haz que corte como una katana. Decide solamente cuando seas capaz de hacer lo que has dicho que harás. No amenaces, no bravucones, no alardees, Si decides asegúrate de que la katana la envainarás manchada de sangre.

Entiende que no tienes porque tomar ninguna decisión, pero que si la tomas en esa decisión te juegas tu palabra, y tu palabra es la ley. La ley para ti, claro, la ley porque tu palabra y tus decisiones son lo único que tienes. No puedes perderlo, no puedes regalarlo, no puedes vender barata tu piel. Si decides que harás algo es porque lo vas hacer, en caso de duda NO LO DIGAS. Abstente, frena, sosegate. Nadie te obliga a decidir nada. Pero si decides algo debes vivir por eso, debes respetar tu palabra a toda costa.

Si decides que tomarás 20 operaciones seguidas sin modificar tu trading plan, nadie te ha obligado a decidirlo, lo has hecho tú, pero ahora debes vivir para eso. Ahora tienes que aguantar sin cambiar. Si decides que el stop estará a 10 ticks debes dejarlo a 10 ticks: tú lo has decidido y ahora tú debes cumplir eso. Si decides que la salida se hará en la siguiente zona de liquidez, ahí deberás salir, no esperarás, no dudarás, no generarás esperanza: ha sido tu decisión y ahora vivirás para ella.

Decide con prudencia, pero cuando decidas asegúrate con cualquier otra opción que no sea honrar lo que has elegido.

Aprende a vivir así y verás lo que pasa con tu vida y con tu trading.

Aprende a respetarlas y ganarás en congruencia.

Se más congruente y serás mejor trader.

Se mejor trader y mejorarás tu vida.

Mejora tu vida y mejorarás el mundo.