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Lo que no quieres oír del trading

Lo que no quieres oír del trading

¿Qué quieres que sea el trading para ti? Una actividad sencilla que te permita ganar mucho dinero, en la que puedas escalar tus posiciones de manera que, con el mismo esfuerzo obtengas una mayor rentabilidad, que te permita utilizar el interés compuesto, que te aporte tiempo para disfrutar de otras áreas de tu vida. Una actividad en la que no tengas jefes, en la que no debas rendir cuentas a nadie salvo a ti mismo, que ponga a prueba tus talentos y tus habilidades. Y sí, el trading te puede dar todo esto y más, pero ojo: ¿Cómo quieres que sea el trading? El qué ya lo tenemos, pero ¿y el “cómo”? Ese trading que debe permitirte alcanzar el éxito, ¿cómo crees que será?

En la mayoría de casos el aspirante a trader consistente se centra en unos pocos elementos de un conjunto mucho más ámplio, a los que otorga una importancia mayor de la que tiene, y descuida otros factores que son realmente esenciales.

Decía Brian Tracy que lo que hacemos habla más alto que lo que decimos. Que para saber lo que es importante en la vida de uno, en vez de preguntar debíamos simplemente observar, ver a qué dedicaba su tiempo.

Si dices que la familia es lo más importante pero no les dedicas tiempo, deberías reflexionar. Si dices que la salud lo es todo porque sin ella nada vale, pero ni comes adecuadamente, ni tienes el peso que te corresponde, ni duermes, haces ejercicio o tomas el solo como deberías, tal vez tengas que reflexionar. Si tus amistades son lo más, y darías la vida por ellas, pero no encuentras tiempo para quedar y todo queda en comentarios del tipo “Debemos quedar” “Si, a ver si quedamos”, reflexiona. Lo que haces con tu tiempo habla más alto que lo que dices.

Como trader es así: deja que vea cómo inviertes tu tiempo y te diré qué tipo de resultados obtienes.

Dividamos las actividades relacionadas con el trading en tres grandes bloques: las que haces antes de operar, las que haces cuando estás operando, y las que haces tras tu operativa, y dime: ¿repartes tu tiempo entre las tres de forma equitativa, o les dedicas más tiempo a uno de estos tres bloques?

La mayoría le dedica más tiempo a operar, claro. Ahí está el meollo, el quid del trading: tiempo de pantalla es lo que necesito para realizar las distinciones adecuadas, pero resulta que podría ser erróneo. Tal vez deberías plantearte aumentar el tiempo que pasas fuera del mercado estudiando tu operativa, generando contexto, creando el entorno adecuado para el trading, generando el estado mental que necesitas y librándose de tus creencias autolimitantes, y menos tiempo tomando entradas y cometiendo errores. Podrías pensar que no es tan divertido pero es mucho más efectivo.

Y cuando estás frente al mercado y óperas, a qué dedicas más tiempo, ¿a generar contexto? ¿a gestionar tu posición? O a identificar el mejor punto para entrar? Una vez más, no es lo que digas lo que cuenta sino lo que de hecho haces.

La mayoría pierde, y a mayoría se centra en determinar el mejor punto de entrada. De hecho ocupan en ello la mayor parte de su tiempo de formación, pero ¿es así como deberías invertir tu tiempo? Yo creo que es mucho más relevante que seas capaz de generar el contexto adecuado, porque con él casi cualquier entrada se pondrá rápidamente a tu favor. Y más importante también que determinar el punto de entrada es la gestión que haces de la posición una vez estás dentro, de qué manera la defiendes, en qué nivel y de qué forma, cuando sales, qué relación real media hay entre lo que arriesgas y el beneficio que obtienes.

La mayoría de personas que se acercan al trading e incluso la mayoría de los que ya llevan tiempo recorriendo sus propios caminos como aspirantes a traders consistentes, quieren creer que encontrarán una entrada mecánica que les permitirá ganar la mayoría de sus operaciones. Una señal que les permitirá salir de la ecuación y automatizar su operativa. 

En ese momento, se dicen, se centrarán en ser disciplinados y el sistema les llenará los bolsillos. Pero esto no va a suceder. No ha sucedido hasta ahora y no lo hará si sigues haciendo lo mismo que vienes haciendo. No encontrarás esa señal en el siguiente indicador, ni en el siguiente mercado, ni el próximo producto financiero. La clave no está en el Bitcoin, ni en los gráficos Renko, tampoco está en tunear los indicadores clásicos hasta dar con unos parámetros que te desvelen el “secreto”.

Tu éxito depende de que seas capaz de integrar la información aparentemente contradictoria en un relato cohesionado, en que tengas la capacidad de trabajar sobre ti mismo para identificar las maneras con las que saboteas una y otra vez tus resultados, en que dispongas de datos objetivos sobre cómo debes realizar la gestión de tu posición y cómo debes manejar tu riesgo.

Pero ¿cuánto tiempo le dedicas a encontrar el punto de entrada y cuanto le dedicas los demás factores? ¿Cuánto tiempo dedicas a encontrar una operativa mecanizada y cuanto le dedicas a transformar tu mente para que acepte la incertidumbre? Puedes decir sinceramente que has dedicado un espacio de tiempo semanal a desarrollar la mente de un operador profesional, una mente que piensa en probabilidades, una mente que acepta la indeterminación, una mente que se ha descondicionado, ¿puedes?

Entiende que si no dedicas tu tiempo a lograr ese tipo de transformación dejas tu éxito en manos del azar, ¿Qué esperas? ¿Cuanto más dolor necesitas soportar para arrojar la toalla y formar parte del grupo de resentidos que se refugia detrás de la creencia de que el trading no funciona? ¿Cuanto más sufrimiento antes de aceptar que todo que haces no te funciona?

Dime, ¿cuánto tiempo le dedicas a crear contexto y cuanto tiempo le dedicas a encontrar el punto de entrada? ¿El mismo? ¿Dos horas a crear contexto y dos a operar? ¿Doce minutos a crear contexto y 120 a operar? La cantidad de tiempo que le dedica a algo indica de forma fiel la importancia real que le atribuyes a determinado factor, ¿lo ves?

Hay muchos traders que sabotean su éxito con comportamientos autodestructivos. Traders que están apunto de lograrlo y terminan haciéndose perder. Operadores que logran un cierto nivel de resultados para finalmente destruir sus cuentas. Si no has trabajado sobre tus sombras, si tienes creencias limitantes sobre tu potencial, si en algún nivel profundo de tu mente crees que no eres suficientemente bueno, o que el trading es una actividad malévola que explota el interés de los demás y te transforma en un ser despreciable, si crees que no mereces el éxito, o abrazas cualquier otra programación inadecuada, ¿qué crees que pasará con tus resultados?

Lo que haces se alineará antes o después con lo que verdaderamente crees. No con lo que dices que crees, sino con lo que verdaderamente crees. Tus creencias conforman tu realidad y son ciertas para ti. Así que, dime ¿cuánto tiempo le dedicas al trabajo sobre ti mismo? ¿Cuánto tiempo inviertes en identificar estas creencias limitantes, estas sombras, en comparación con el tiempo que le dedicas a encontrar el conjunto de indicadores perfecto, la señal ideal, el mejor punto de entrada?

No debes seguir haciendo lo que has venido haciendo porqué estás más familiarizado con ello, sino porque es lo adecuado. No debes seguir con lo mismo que no te ha funcionado con la esperanza de que funcione por azar. No debes invertir tu tiempo en lo que te resulta más fácil, o más divertido, sino en lo que tiene el verdadero poder de cambiar tus resultados y darte el éxito que buscas.

Observa cómo inviertes tu éxito, y entiende que una operativa consistente puede necesitar el desarrollo de otro tipo de actividades, y un cambio en tus tiempos.

Debes hacer siempre aquello que favorece tu mejor interés.