Pasar al contenido principal

Michelangelo y el trading

 

El tiempo sin más, aplicado a tu desempeño no garantiza tu progreso. Si estás en disposición de dedicar tiempo a mejorar tus resultados debes tener claro cómo vas a favorecer tu desempeño específicamente. En esta ocasión, me gustaría que reflexionemos juntos sobre tu desempeño y la mejor forma de invertir tu tiempo aprendiendo trading. De entrada, permite que insista: si lo que estás logrando no es lo que deseas, más de lo mismo te dará el mismo resultado. 

Si lo que estás logrando no es lo que deseas debes hacer algo diferente. Ahora bien, qué, ¿improvisar con la esperanza de que, si levantas suficientes piedras, al final darás con el diamante, o hay otro camino más directo a tu éxito como trader? 

Comencemos analizando el tipo de operaciones que tomas: algunas son muy buenas y otras lo son menos. ¿es mejor que dediques tu tiempo a estudiar las operaciones buenas de manera que puedas replicarlas y tomar más de esas operaciones,o es preferible que estudies las operaciones malas para que evites tomar ese tipo de operaciones?

Deberías hacer ambas cosas, ¿verdad?.  Deberías estudiar las operaciones ganadoras para reforzar los buenos hábitos, y, a la vez, trabajar sobre las perdedoras para ver si, más allá del resultado, debido a la varianza de tu sistema, hay algo que estás pasando por alto, algo que te permitirá evitar ese resultado o mejorarlo.

Tu resultado final está en función de ambas variables, tu mejor desempeño y tu peor desempeño. Si cuando lo haces bien ganas mucho dinero pero cuando lo haces mal lo pierdes ¿de qué te sirve esta estrategia?

Vayamos paso a paso, comencemos por establecer qué es una buena operación y qué es una mala operación. No se trata de que una de dinero y otra no.
 
Una buena operación es aquella que se ha tomado acorde al plan de trading con el que operas. Tu trabajo como trader, cuando estás frente al mercado, consiste en ejecutar tu plan de trading. Él contiene tu sistema y explota una serie de ventajas. El resultado aislado de una operación no la califica como buena o mala.

En cambio, si la operación se ha tomado de una forma que no está recogida en tu plan de trabajo entonces la operación es mala, aunque el resultado sea positivo. Da igual que ganes de forma improvisada, si no ejecutas tu trading plan lo estás haciendo mal y terminarás devolviendo al mercado cualquier posible ganancia.

Dicho esto, cuando hablamos centrarse en las operaciones buenas o en las malas no nos estamos refiriendo a si debemos analizar las operaciones ganadoras o las perdedoras. Como operador, debes pasar tiempo de calidad analizando tu trabajo en su conjunto. Lo que proponemos es una distinción: ¿Dónde añadirás más valor a tus resultados, centrándote en las operaciones bien ejecutadas o centrándote en aquellas que has ejecutado mal?

Piénsalo de esta manera: ¿qué pasaría con tus resultados si fueras capaz de eliminar completamente las operaciones que has ejecutado mal? Simplemente serías un trader consistente. Estarías ganando, no por añadir más conocimiento, más complejidad o más indicadores a tu trading, sino por eliminar errores e improvisaciones.

Para mi está claro, si trabajamos juntos quiero que elimines tus malas operaciones, que dejes de ejecutar lo que no está previsto en tu trading plan, que dejes de improvisar, que no te saltes operaciones bien definidas por miedo, que no tomes beneficios antes de tiempo, que no aumentes tus posiciones si el precio va en tu contra, etc. Sin este tipo de comportamiento tus resultado serían mucho mejores.

Dicen que le preguntaron a Michelangelo cómo lo hizo para esculpir en mármol la famosa obra de David y que él contestó que fue relativamente fácil: “Solo tuve que eliminar todo aquello que sobraba, la escultura ya estaba dentro del marmol”.

Como trader debes eliminar todo lo que sobra.

Por lo tanto, con esto en mente, puedes trazar un plan de trabajo sobre ti mismo. No es cuestión de mirar tu curva de capital y si aumenta felicitarte. Eso es el efecto, pero ¿cuál es la causa? Debes trabajar sobre la causa. 

Puedes haber comenzado la semana con 10.000€ y haberla finalizado con 12.000€. Pero, ¿cómo has logrado esos 2.000€?: El  lunes perdiste 1.000€, un 10% de tu cuenta, el martes perdiste otros 1.000€, el miércoles ganaste 3.000€,  el jueves ganaste 2.000€ y, el viernes, perdiste 1.000€.  Al final tienes 12.000€, que son 2.000 más de los que tenías al comienzo pero ¿es este tipo de rendimiento el que quieres?

Es muy distinto a ganar 400€ el lunes, 400€ martes y así todos los días hasta el viernes, ¿verdad? Al final, también logras 2.000€ pero la forma en la que los consigues es mucho más estable.

Luego el análisis del resultado final no es necesariamente informativo, queremos observar el proceso a través del cual llegamos a ese resultado, y específicamente queremos centrarnos en los posibles errores que hemos cometido, errores que definimos como la ejecución de operaciones que no están recogidas en nuestro Trading Plan.

Permíteme una nota rápida en este punto: Si no operas con un Trading Plan toda tu operativa es un gran error.  En ese caso no hace falta que sigas escuchándome, no tengo mucho más que decirte. Tu nivel de comprensión de esta actividad aún no es el necesario como para que puedas comprender lo que te señalo. Necesitas añadir un poco más de sufrimiento hasta que abandones o despiertes.

Sigamos. Si tienes tiempo para mejorar tu desempeño céntrate en eliminar los errores que cometes, y si no tienes tiempo ¿qué estás haciendo mal? Es mejor que operes un día menos y que dediques ese día fuera del mercado a analizar lo que haces a que operes todos los días y te entrenes a hacer más de algo equivocado ¿me explico?. Es mejor que operes media hora menos cada día y dediques ese tiempo a analizar lo que haces, a que apures todo tu tiempo disponible para estar frente al mercado y, luego, te hagas creer que no tienes tiempo para revisar lo que haces. 

Si no sacas tiempo para trabajar sobre ti mismo no progresaras a la velocidad adecuada y te estarás robando a ti mismo. Te distraeras, eso sí, y puede que te diviertas, porque podrías creer que es más divertido operar que analizar tu operativa. En ese caso puedes preguntarte ¿estás en el trading para divertirte o para ganar dinero?

Una forma sencilla de mejorar tu desempeño es capturar uno a uno tus errores, valorar su importancia y trabajar sistemáticamente en su erradicación.

Para capturar tus errores simplemente repasa, al finalizar tu jornada de trabajo, qué has hecho específicamente, qué has hecho que no debías hacer y qué has dejado de hacer que sí debías haber hecho. ¿Has entrado en un escenario mal definido? Anótalo. ¿Has salido antes de tiempo en una de las operaciones? Apuntalo también, ¿Has dudado al tomar una operación y finalmente se ha escapado sin ti porque venías de una operación perdedora?

Si vas elaborando una lista de tus errores verás que son finitos, y que tienes tendencia a repetir unos más que otros. El siguiente paso es que hagas una valoración de su importancia ¿qué errores afectan más directamente a tus resultados? ¿Qué error marcaría la mayor diferencia si lo eliminase? Ese será tu objetivo para los próximos días. 

Tener una relación de tus errores es un buen punto de vista para el posterior trabajo de acoso y derribo. Ahora podrás focalizar tu energía en esa lista y con cada error que consigas eliminar mejorarás tus resultados totales y también tu satisfacción emocional al saber que estás en el camino correcto y que avanzas hacia una dirección específica.

Operar sin más feedback que la cuenta de resultados es a todas luces insuficiente y no garantiza tu progreso. Tener un objetivo de desempeño claro en cada sesión de trading en cambio, es muy distinto: te permite progresar cada día. Ya no se trata de ir levantando piedras con la esperanza de encontrar el diamante, si no de ir eliminando el mármol que sobra hasta sacar a la luz al David que llevas dentro

Nos vemos en el mercado.

 

¿Quieres formarte en trading con nosotros?

 
1 Enviarndo 2 Completado