Pasar al contenido principal

Solo presta atención

Solo presta atención

Si eres alguien apasionado por la operativa en los mercados financieros eres alguien que quiere mejorar sus resultados. En el intento de mejora te alejas de la mejora. Permíteme que te lo muestre.

Lo que consigues es el resultados lógico de lo que haces, lo que haces es la consecuencia de tu forma de interpretar lo que percibes, lo que percibes es solamente aquello que tus esquemas mentales pueden activar.

Si quieres un cambio en lo que es, ¿por dónde empezar? Si comienzas observando lo que consigues y das un paso hacia arriba, puedes situar tu foco de atención en lo que haces, e intentar modificar ese “hacer”.

Es lo más habitual: No me gusta lo que veo, demasiadas operaciones, pocos resultados. Así que, observando esto, me digo que debo hacer algo, que debo cambiar aquello que produce lo que consigo, esto es, debo cambiar lo que hago.

Entonces, si considero que tomo demasiadas operaciones mi foco de atención, desde este punto de vista, puede estar en tomar menos operaciones ¿Pero cómo se hace eso?

En el intento de cambio he generado un problema que no tenía. Ahora debo saber qué operaciones debo tomar y qué operaciones debo dejar de tomar, ¿Cómo procedo? ¿Tomo las buenas y dejo las malas? ¿Tomo solamente las ganadoras?

Mis resultados son los que son porque yo soy el que soy. Poner el foco de atención el lo que consigo, e intentar modificar lo que hago puede atraparme en una jaula que no existía hace un momento.

Lo que venía haciendo, hasta el momento, era tomar las operaciones que el mercado presentaba, ahora veo mis resultados, no me gustan y decido que debo cambiar lo que hago porque es lo que produce lo que consigo. Así que, genero el problema de saber qué operaciones debo tomar y qué operaciones debo dejar pasar.

Si voy un nivel más arriba veo que lo que hago es consecuencia de mi forma de interpretar lo que percibo. El rango de comportamientos que puedo expresar en el mercado, como en el resto de áreas de mi vida, está restringido por mis interpretaciones. ¿Qué sentido le doy a lo que veo, cuando observo la acción del precio qué es lo que veo, una vela que cierra en verde, o una vela, que abre por encima del precio de cierre de la vela anterior, que retrocede solamente dos ticks, que rápidamente cotiza por encima del máximo de la vela anterior, y que cierra en la parte alta de su rango?

¿veo eso, o veo una maniobra de manipulación profesional, que lleva el precio rápidamente a una zona de distribución encubierta?

¿Veo la mano de un algoritmo que ha recomprado a mercado toda la oferta que ha ido apareciendo para desarrollar un salto alcista, que ha incitado a los participantes que forman parte del público a abrir posiciones largas?

¿Veo una pieza de un todo?

¿Veo el precio moverse unos ticks hacia arriba, o veo como están atrapando en posiciones perdedoras a miles de operadores?

¿Veo una vela cuyo rango es tres veces el rango medio de las 10 velas anteriores?

¿Qué veo y qué interpreto?

Lo que veo depende de mis aprendizajes, esto es, de qué distinciones específicas he sido capaz de desarrollar, y de mi estado de activación emocional, porque si estoy en la zona roja mi mente tenderá bloquear información “peligrosa” y a “destacar” información que favorezca mi interpretación previa.

Si tengo miedo no veré, estaré ciego, a una parte de la información potencial, y en cambio veré de manera destacada una parte pequeña del espectro informativo. Lo que interpreto depende de mi capacidad de significar, esto es, de como he desarrollado la capacidad de asociar un significado a un conjunto de información.

Si los resultados que consigo no son los que quiero, en vez de centrarme en cambiar lo que hago, que suele ser la primera estrategia, o de prestar atención a lo que interpreto, que es otro tipo de estrategia más sofisticada, o a enriquecer lo que me es dado percibir, que está en otro orden de opciones, puedo limitarme a comprender que, cualquier resultado, esconde la semilla de un regalo. Porque lo que logro es justo lo que necesito lograr.

Si miras tus resultados y ves “demasiadas operaciones” ¿qué significa eso? Para unos operadores eso quiere decir que deben modificar lo que hacen, que deben tomar menos operaciones, que deben elegir mejor cuando comprometen su capital. Pero para otros operadores, tomar demasiadas operaciones tiene un significado diferente: quiere decir que hay ansiedad en su operativa, que hay desasosiego, angustia, neurosis. Toman demasiadas operaciones por el ansia de obtener rápidamente lo que creen que merecen, lo que coma sus deseos, lo que satisfacería sus sueños y anhelos.

Si mi foco de atención es capaz de hacerme ver qué hay más allá de lo que hago, qué motivaciones, necesidades psicológicas o afectivas, que círculos a medio cerrar están presentes, tal vez mi respuesta pueda ser de otra naturaleza.

Pero hay una dimensión más. Lo que eres capaz de interpretar depende de los esquemas que puedes activar, y dichos esquemas no son ilimitados si no que forman parte de un conjunto de aprendizajes que has desarrollado.

Lo que consigues es justo lo que necesitas. Quédate con eso. No cambies nada. Observa. Deja que la idea llegue donde tiene que llegar. Respíra.

¿Lo que necesitas para qué? Tus resultados contienen la pregunta y la respuesta. No lo ves todo. No puedes. Ves solamente lo que te es dado ver. ¿Qué está ahí, en tu pantalla, bajo tus narices, en tu día a día, y estás dejando de ver? ¿Qué te está hablando al oído desde hace tanto tiempo, cada día, a todo momento, pero no te es dado escuchar?

Solo presta atención.

Lo que te digo no tiene nada de místico, ni es complejo. Tu trading, tu operativa en los mercados, es un vehículo de transformación personal. Lo que logras es lo que te es dado lograr siendo quien eres en este momento.

Para conseguir un resultado diferente debes dejar de ser quien eres y transformarte en el tipo de trader capaz de operar con consistencia. No te centres en lo que haces, porque esa dimensión está muy limitada, ni tan siquiera en lo que interpretas o en los esquemas que activas.

Puedes aprender a hacer, y puedes aprender a ver, pero lo que verdaderamente transformará lo que logras es aprender a ser. Específicamente a ser el tipo de operador capaz de actuar siempre a favor de su mejor interés. El tipo de persona congruente y disciplinada que alinea su mundo interior y subjetivo, sus deseos y anhelos, sus neuras, sus heridas emocionales, con el ilimitado mundo de posibilidades que ofrece el trading.

Lo que consigues es justo lo que necesitas, ni un poco más, ni un poco menos.